De acuerdo, necesitas financiación. Pero ahí fuera hay multitud de opciones, y la mejor opción dependerá de la situación de tu negocio. En esta entrada nos centraremos en los productos bancarios más habituales y en qué situaciones suele usarse cada uno. En este artículo te contamos en detalle todos los tipos de financiación bancaria para pequeña y mediana empresa.
Antes de nada, ¿sabes exactamente cuánta financiación vas a necesitar? ¿Y cuándo? Si no lo tienes claro, te recomendamos que hagas una previsión de tesorería.
Tipos de financiación bancaria para pequeña y mediana empresa
Préstamos tradicionales
Se trata de una cantidad fija que el banco te proporciona con un tipo de interés anual y a un plazo fijo.
Cuando te conceden un préstamo se acuerdan una serie de condiciones, como la cantidad total prestada, el tipo de interés, y el plazo de devolución. El conjunto de los tres devuelve el pago mensual que tendrás que realizar.
Los plazos de devolución de préstamos suelen estar entre los 18 meses y los 5 años, mientras que los tipos de interés variarán principalmente en función del historial crediticio que tenga el negocio.
Por regla general, un plazo de devolución más amplio reduce la cuota mensual, pero ten en cuenta que acabarás pagando más intereses en total al pagarlos durante más tiempo.
Claves de los préstamos:
- Obtienes directamente en tu cuenta bancaria una inyección de caja.
- Tiempos: una solicitud de un préstamo puede concederse de forma rápida (en unos 10-15 días)
- Flexibilidad: puedes usar el dinero en diferentes tipos de gasto, aunque previamente tendrás que justificarlo con unas previsiones de tu negocio.
- Coste: los préstamos pueden acabar saliendo bastante caros, más aún cuando el negocio no tiene historial crediticio que dé confianza al banco, lo que se traduce en mayores tipos de interés.
- Interés sobre la totalidad: generalmente pagarás un interés sobre la cantidad total prestada, independientemente de lo que acabes utilizando, aunque puedes anticipar los pagos acordados para ahorrar intereses (ojo: normalmente tendrás una comisión por cancelación anticipada, aunque suele ser inferior a los intereses que te queden por pagar).
Generalmente utilizado para:
- Compra de activos
- Crecimiento y expansión
Otros aspectos a considerar:
- TAE: en resumen, se trata del coste anual de que te presten el dinero, incluyendo comisiones, tipo de interés y vinculaciones adicionales, si las hay.
- Periodo de carencia: no es algo frecuente, pero en ocasiones se puede negociar que el primer pago se realice unos meses más tarde de la concesión del préstamo. Esto es algo más habitual en financiaciones tipo ENISA y otras opciones que cuentan con fondos públicos.
- Comisión por cancelación anticipada: muy claro, si decides pagar de golpe todo el importe pendiente, el banco te podrá cobrar un porcentaje del importe cancelado en caso de estar adelantándote a los pagos acordados, ya que en ese caso te ahorrarías el tipo de interés del importe adelantado.
- Importe: la cuantía que te van a prestar. Si necesitas saber cuánto pedir para no incurrir en gastos innecesarios ni quedarte corto, simula escenarios con tu previsión de caja.
- Comisión de estudio: el banco podrá cobrarte una comisión por estudiar tu caso
- Comisión de apertura
Líneas de crédito
Las líneas sirven básicamente para tener dinero para el día a día del negocio. Se trata de un préstamo «flexible» donde se define un importe máximo de dinero del que podrás disponer cuando lo vayas necesitando, al igual que una tarjeta de crédito, y que pagarás de forma inmediata o en un periodo máximo específico. Del mismo modo que la cantidad que tomes prestada es variable en función de lo que vayas necesitando, el banco cobrará un interés atado a la cantidad dispuesta en cada momento, de forma que cuanta más cantidad dispongas y durante más tiempo, mayor será el interés a pagar.
A diferencia de una tarjeta de crédito, la cantidad que podrás tomar prestada en una línea de crédito suele ser bastante mayor, y en ocasiones podrán exigir una garantía.
Claves de las líneas de crédito:
- Generalmente solo necesitarás un histórico de 1 año del negocio
- Coste: solo pagarás por la cantidad dispuesta, aunque en ocasiones el banco cobra si no dispones de ninguna cantidad en un plazo determinado
- Interés: generalmente el tipo de interés de una línea será superior al de un préstamo tradicional
- Plazo: habitualmente se fija un plazo de 12 meses de contrato
Generalmente utilizado para:
- Gestión de tensiones de caja puntuales (¿sabes cuándo puedes tener problemas puntuales de caja? Echa un vistazo aquí).
- Compra de stock
- Contratación de personal
Tipos de financiación bancaria para pequeña y mediana empresa
Factoring o financiación de facturas
Uno de los principales dolores de cabeza de muchos negocios son las facturas con vencimientos a medio-largo plazo, como facturas emitidas con vencimiento a los 30 días, 60 días, 90 días, o incluso más; un verdadero problema en la caja de los negocios.
Si tu negocio emite facturas con estas condiciones de pago, puedes tener la opción de tomar prestado el valor de esas facturas para evitar tener que esperar hasta que te las paguen.
El factoring es, básicamente un proceso en el que un tercero (generalmente un banco o entidad financiera) «compra» tus facturas pendientes de cobro con un coste acordado. Generalmente se hará en negocios b2b, y no tanto en negocios b2c.
Este sistema tiene dos formas diferentes de financiación:
- Anticipo o financiación de facturas: la entidad financiera te adelanta el importe de la factura a un tipo de interés específico sobre la cantidad total. Básicamente es una financiación contra el valor de la factura, y se puede acordar de forma confidencial de forma que tu cliente no se entere.
En este caso, sigues siendo tú el responsable de reclamarle la factura a tu cliente para cobrarla. - Factoring: en este caso, la financiera se encarga de cobrar la factura. En este caso, obviamente, tu cliente sabrá que estás utilizando este instrumento.
En unos días, la financiera te adelantará un porcentaje del valor de la factura, y se encargará posteriormente de cobrar el resto, que te pagarán una vez la hayan cobrado quitándole el interés que te cobren.
Claves del factoring o financiación de facturas:
- Obtienes liquidez inmediata
- Generalmente tendrás menos dificultades para conseguirlo que un préstamo o línea de crédito
- Para el factoring, no tendrás que perseguir a tu cliente para que te pague, pero tus clientes sabrán que lo estás usando, y puede cambiar su percepción de tu negocio.
- Generalmente no te servirá para financiar tus planes de crecimiento
Generalmente utilizado para:
- Déficits o tensiones de tesorería puntuales
Tarjetas de crédito
Es muy frecuente conocer la operativa de una tarjeta de crédito para uso personal. Sin embargo, conviene conocer el funcionamiento en caso de las empresas para saber cuándo utilizarlas y sacarles el máximo partido.
Una tarjeta de crédito de empresa tendrá un límite que generalmente se fijará en función de la facturación de la empresa, de forma que es probable que puedas conseguir un límite bastante más elevado en una tarjeta de crédito a través de tu negocio.
Una clave de una buena gestión de la tarjeta de crédito, es usarla de forma frecuente para construir un buen historial crediticio, siempre que evitemos hacer pagos atrasados.
Para la mayoría de gastos del día a día, pagar con la tarjeta de crédito te permite retrasar unos 30 días la salida de esos pagos de tu tesorería. Compara las condiciones y los límites que te ofrece cada banco, que dependerán de la valoración crediticia de tu negocio, y paga siempre a tiempo el saldo para evitar penalizaciones y que esa valoración empeore.
Puedes solicitar más de una tarjeta de crédito, pero ten en cuenta que, si tienes varias tarjetas de crédito, contarán como financiación otorgada a la compañía, incrementando el riesgo relacionado con esta a la hora de solicitar financiación adicional.
Claves de las tarjetas de crédito:
- Obtienes acceso inmediato a más liquidez
- Puedes construir un buen historial crediticio
- Puedes atar varias tarjetas de crédito de diferentes personas de tu equipo a una única cuenta
- Los tipos de interés y costes relacionados suelen ser bastante elevados
Generalmente utilizado para:
- Comprar equipamiento o stock
- Gastos generales
- Pago de facturas
Tus entidades bancarias y cómo blindar la liquidez de tu negocio
Un aliado principal en épocas complicadas es el banco. Tener una buena relación con él, y sobre todo estar seguro de que tu banco es la mejor opción entre la oferta, es algo muy relevante. Si no lo has hecho ya, infórmate con tu banco (y con otros bancos para comparar condiciones) de estos puntos, además de la tarjeta de crédito para tu negocio:
Abre una cuenta de ahorro con buen interés
Si tu negocio puede permitirse separar dinero de forma regular, busca una cuenta de ahorro que te dé el mejor tipo de interés sobre lo que vayas ahorrando.
¿Necesitas una línea de crédito? Prepárate antes de pedirla
Con un plan de tesorería elaborado podrás ver cuándo necesitará tu negocio una inyección de liquidez para seguir operando y de qué importe tendrá que ser la línea de crédito para cubrir los próximos meses. Además, cuando llames a la puerta de los bancos tendrás que argumentar tu solvencia futura, y una previsión de tesorería a largo plazo te dará la información necesaria para conseguir la financiación a la que puedas optar. Pide siempre un importe con margen suficiente para responder a imprevistos que aún no hayas podido contemplar.
¿Sabes si necesitarás financiación en los próximos 12 meses? ¿Cuánto exactamente? ¿Y en qué momento? Adelántate a las sorpresas con una buena previsión de caja. En Orama puedes seguir tus préstamos, líneas de crédito, tarjetas, factoring y confirming junto a tu previsión.


